Aprendí y decidí...
Después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar.
Decidí no esperar las oportunidades, sino buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como al oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival son mis propias debilidades, y que en ellas se encuentran la mejor forma de superarme. Dejé de temer perder, y empecé a temer no ganar.
Descubrí que no era el mejor, y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo es tener el derecho de llamar a alguien “amigo”.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, es una filosofía de vida.
Dejé de ser un esfuerzo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi tenue luz de este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz sino vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar muchas cosas, y aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde entonces no duermo para descasar sino para soñar…



apetitto dijo
Aprendiste mucho y decidiste lo mejor.
Tomo nota y espero conseguir parte de tus lecciones aprendidas.
Un beso, faby.
9 Diciembre 2008 | 05:20 AM